Qué es el factoring, cuándo usarlo y cómo ayuda a tu negocio

Qué es el factoring y cómo funciona esta forma de financiación

Entender qué es el factoring resulta clave para muchas empresas que necesitan mejorar su liquidez sin recurrir a préstamos tradicionales. En un contexto donde los plazos de cobro se alargan y el crecimiento exige recursos constantes, el factoring se ha consolidado como una herramienta habitual de financiación a corto plazo, especialmente en pymes, autónomos y negocios B2B.

Permite anticipar el cobro de las facturas pendientes, transformando las ventas a crédito en liquidez inmediata. De este modo, las empresas pueden mantener su actividad, afrontar gastos operativos y planificar con mayor estabilidad y reforzar la salud financiera del negocio.

En este artículo aprenderás qué es el factoring, cómo funciona paso a paso, cuáles son los tipos, sus principales ventajas, las diferencias entre factoring y confirming, y en qué situaciones conviene utilizarlo en la gestión financiera de un negocio.

Qué es el factoring

El factoring (o factoraje) es un servicio financiero mediante el cual una empresa vende sus facturas pendientes de cobro a una entidad especializada, denominada factor, a cambio de recibir un anticipo del importe. A cambio de una comisión, la empresa obtiene liquidez inmediata sin esperar al vencimiento de la factura.

La base del factoring es la cesión de facturas. En lugar de esperar a que el cliente pague, la empresa traslada ese derecho de cobro a la entidad de factoring, que se encarga de gestionar el cobro y, en algunos casos, asumir el riesgo de impago.

En una operación participan tres partes:

  • La empresa que emite la factura.
  • La entidad financiera o empresa de factoring.
  • El cliente deudor que debe pagar la factura.

El factoring está estrechamente ligado a la gestión del circulante y al control del cash flow, ya que permite transformar activos pendientes de cobro en liquidez inmediata.

Cómo funciona el factoring paso a paso

Comprender cómo funciona el factoring ayuda a valorar si es una solución adecuada para cada negocio. El proceso suele seguir estos pasos:

  1. La empresa emite una factura a su cliente por la venta de un producto o servicio.
  2. Esa factura se cede a una entidad de factoring.
  3. La entidad analiza el riesgo del cliente deudor.
  4. Se anticipa un porcentaje del importe de la factura, normalmente entre el 70 % y el 90 %.
  5. La entidad gestiona el cobro al cliente final.
  6. Una vez cobrada la factura, se liquida el importe restante descontando comisiones y costes.

El proceso puede variar ligeramente según el tipo de factoring contratado, especialmente en lo relativo a la asunción del riesgo de impago.

Tipos de factoring

Existen distintos tipos de factoring, que se diferencian principalmente por quién asume el riesgo de impago y por la gestión del cobro. Elegir el tipo adecuado es fundamental para que el servicio encaje con las necesidades del negocio.

Factoring con recurso

El factoring con recurso es una herramienta de financiación en la que la empresa cede sus facturas a una entidad financiera, pero mantiene la responsabilidad en caso de impago del cliente. Si el deudor no paga, la empresa debe responder.

Este tipo de factoring suele tener un coste menor y resulta más accesible para muchas empresas. Es habitual en negocios con clientes recurrentes y bajo riesgo de impago, aunque implica un mayor impacto si el cliente no cumple.

Factoring sin recurso

El factoring sin recurso implica que la entidad de factoring asume el riesgo de impago. Si el cliente no paga la factura, la empresa no debe devolver el anticipo recibido.

Esta modalidad ofrece mayor seguridad y estabilidad, pero suele tener un coste más elevado debido a la transferencia del riesgo. Es habitual en empresas que buscan proteger su solvencia económica y reducir su exposición al riesgo financiero.

Ventajas del factoring para empresas

El factoring ofrece múltiples beneficios cuando se integra correctamente en la estrategia financiera como una de las fuentes de financiación más utilizadas para la gestión del circulante.

Mejora inmediata de la liquidez

Permite disponer de efectivo sin esperar a los plazos de cobro.

Reducción de la dependencia de préstamos bancarios

Se convierte en una alternativa flexible a la financiación tradicional.

Optimización del flujo de caja

Facilita una gestión más estable del cash flow

Externalización de la gestión de cobros

Reduce carga administrativa y tiempo dedicado a recobros.

Posible reducción del riesgo de impago

Especialmente en factoring sin recurso.

Mayor capacidad de planificación financiera

Aporta previsibilidad y estabilidad en la gestión diaria.

Impacto positivo en el crecimiento del negocio

Permite afrontar nuevos proyectos sin tensiones de liquidez.

Factoring y confirming: en qué se diferencian

El factoring y confirming son servicios financieros relacionados, pero con funciones distintas.

El confirming es un servicio que inicia la empresa pagadora para facilitar el pago a sus proveedores, mientras que el factoring lo inicia la empresa que quiere anticipar el cobro de sus facturas. Veamos la diferencia entre ambas:

AspectoFactoringConfirming
Quién iniciaEmpresa que cobraEmpresa que paga
ObjetivoAnticipar cobrosFacilitar pagos
Impacto principalLiquidezGestión de proveedores
Uso habitualVentas a créditoCompras y pagos

Cuándo conviene usar el factoring en un negocio

El factoring resulta especialmente útil en:

  • Empresas con plazos de cobro largos.
  • Negocios en fase de crecimiento.
  • Situaciones puntuales de falta de liquidez.
  • Necesidad de mejorar el fondo de maniobra.
  • Empresas que desean reducir el riesgo financiero.

No siempre es la mejor opción si los costes superan el beneficio o si el volumen de facturación es reducido.

Aspectos a valorar antes de contratar un servicio de factoring

Antes de contratar factoring conviene comparar distintas opciones de financiación online y servicios especializados:

  • Costes y comisiones.
  • Diferencias entre factoring con y sin recurso.
  • Condiciones contractuales.
  • Impacto contable y financiero.
  • Tipo de clientes que se van a ceder.
  • Comparación entre distintas ofertas de productos financieros.

Cómo elegir el tipo de factoring adecuado para tu negocio

Elegir el factoring adecuado implica entender que no es solo una forma de financiación, sino también una herramienta de gestión. Analizar la estructura de clientes, la solvencia económica, el riesgo asumido y la estrategia de crecimiento permite tomar una decisión más acertada.

Utilizado de forma estratégica, el factoring puede convertirse en un aliado clave para mejorar la liquidez, reducir incertidumbre y reforzar la estabilidad financiera del negocio.

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