Deudas a largo plazo, ¿qué son y cómo gestionarlas?

Cuando hablamos de financiación o pago aplazado entra en juego un factor importante: el tiempo. Lo mismo sucede con los préstamos o créditos. En el post de hoy, nos centramos en las deudas a largo plazo, ¿qué son y cómo gestionarlas?

¿Qué entendemos por deudas a largo plazo?

Hablamos de deuda cuando nos referimos al pago pendiente de una determinada cantidad, sin importar cuantía o razón por la que debemos ese capital. Dentro de las diferentes deudas, podríamos realizar una clasificación según el tiempo que se prolongan: deudas a corto plazo y deudas a largo plazo.

Una deuda a largo plazo es toda aquella deuda que supera los 12 meses de plazo de devolución. Cuando el periodo es menor a este tiempo hablamos de deudas a corto (o medio) plazo. Serían deudas a largo plazo, por ejemplo, las compras de coches o hipotecas.

Las deudas de tiempos elevados suelen ser casi inevitables, la mayor parte de la población adquiere una en algún momento, sin embargo, no son tan negativas como podrían parecer a simple vista, ya que permiten acceder a un bien al que no podríamos acceder si tuviéramos que pagarlo en un único pago.

¿Cómo gestionarlas?

Es importante hacer un uso responsable de esta opción para evitar caer en sobreendeudamientos a los que no podemos hacer frente y, para ello, debemos llevar una planificación de nuestras deudas activas y de las ganancias que recibimos mes a mes, tal y como veíamos en uno de nuestros post anteriores (añadir enlace).

Debemos evitar, además, contraer nuevas deudas mientras tengamos alguna activa. Para eliminar una deuda pendiente podemos realizar amortizaciones parciales de capital que nos ayuden a reducir la cantidad pendiente a pagar o el número de cuotas.

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